Te he visto a lo lejos como una sombra difusa,
como a un recuerdo incendiado.
Cada vez que intento tocarte me eclipso,
tu recuerdo quema.
Mis heridas se curan con el llanto,
lloro hasta volverme una cascada
un río
una represa que está a punto de romperse en tristeza.
mi luto es tu souvenir, tu trofeo.
Mi luto es esa canción que te gusta escuchar
y que tarareas en las mañanas.
Al caer la noche el cenit nocturno me transforma.
Soy un lobo que gime por tu ausencia.
Con los ojos clavados a la ventana
y el mentón tembloroso,
soy la secuela de tu ausencia,
esa área incontenible donde habitan mis nervios y mi ansiedad.
Tu ausencia clausuró las ventanas por donde se colaba
la ternura.
Seco de tanto llanto,
delgado como un esparrago
curvado como un sauce,
soy la tierra que se erosiona
ante la ausencia de tu relente.
Cuando me piensas
te siento
y a la distancia sé que estás conmigo
aunque "duermas" con él.
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