Es bonito saber que tú me piensas y que de vez en cuando deambulas por aquí buscando huellas de ti misma.
Quizás no me visitarías tanto sí hablara más de otras mujeres que de ti, o sí divulgara cada una de mis intimidades con ellas, más que contigo o sí contara que me enamoro a cada minuto y que lo que sea que haya pasado contigo sólo fue una banalidad.
Bien que lo sabes; sabes que estas líneas se nutren de ti y de tu ausencia. De esa doble presencia que marcamos los dos cuando yo te escribo y tú me lees.
Es bonito saber que cuando siento esto o aquello en el estomago es porque me estás pensando.Lo sabes, lees mis textos al poco tiempo de ser escritos y ni tú conocemos el origen de semejante conexión.
Sabrás que el fin de año se acerca, mi fin de año. Estaré pensando en ti sobre la media noche cuando no estés conmigo y todo siga siendo como ha sido hasta ahora.
Sabrás que te pienso, sabré que me piensas. Lo importante aquí es que no nos hemos olvidado y que mientras sigas soñando conmigo tendrás estas letras que añoran tu tacto sobre los dígitos que rubrican tu nombre en una noche cada vez más intacta, en la que tu rostro parece una luna llena en un cielo al que le falta una estrella.
Sabrás que el fin de año se acerca, mi fin de año. Estaré pensando en ti sobre la media noche cuando no estés conmigo y todo siga siendo como ha sido hasta ahora.
Sabrás que te pienso, sabré que me piensas. Lo importante aquí es que no nos hemos olvidado y que mientras sigas soñando conmigo tendrás estas letras que añoran tu tacto sobre los dígitos que rubrican tu nombre en una noche cada vez más intacta, en la que tu rostro parece una luna llena en un cielo al que le falta una estrella.
A: Marún.

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